Procesador se calienta demasiado y se apaga ordenador

En este post os cuento cómo solucionar un problema que es frecuente. Con el paso del tiempo y con el uso, es posible que el procesador cada vez vaya cogiendo más temperatura y, a temperaturas muy altas (entre 85 y 100 grados), haga que el ordenador se apague automáticamente, como medida de seguridad.

Si veis que vuestro ordenador se apaga sólo al rato de estar usándolo, primero podéis comprobar que, efectivamente, se debe a un sobrecalentamiento del procesador. Para ello, podéis descargar el programa Aida32, una aplicación muy útil que muestra toda la información sobre tu equipo. En concreto, ahora nos interesa la que aparece en “Sensor”, que es la información sobre temperaturas internas. Si veis que el procesador está a una temperatura muy alta (65, 70 grados… de ahí para arriba), ahí está el problema.

Para solucionarlo, sigamos estos pasos:

1. Desconectamos el ordenador de la corriente eléctrica y abrimos la torre del ordenador (en caso de ser PC de sobremesa).

Torre abierta

2. Localizamos el procesador, que estará protegido por un disipador + ventilador.

El conjunto disipador+ventilador

3. Extraemos el conjunto disipador + ventilador. Aunque depende del modelo de ordenador, normalmente ambos están unidos a la placa base mediante pestañas o pequeñas palancas. Sólamente hemos de tirar de ellas, con cuidado, para que quede suelto. Además, está conectado a la placa base mediante unos cables, pero no hace falta desconectarlo, si el cable da para apartarlo del procesador.

Extracción de disipador y ventilador

4. Es posible que el ventilador esté lleno de polvo y sucio. Podemos limpiarlo con ayuda de un trapo seco, o con un secador (en función de aire frio) para que el aire limpie por dentro todo.

5. Y por fin, llegamos al procesador, una pequeña pieza cuadrada/rectángular. Veremos que está cubierta por una pasta similar a pasta de dientes. Es lo que se llama pasta térmica. Sirve para proteger el procesador del calor. Si tenemos el problema de que se sobrecalienta, lo más probable es que veamos que casi no queda pasta sobre el procesador, sobre todo por la parte central. Así que la solución es aplicar pasta térmica (la venden en cualquier tienda informática). Podemos comprar el tamaño más pequeño ya que necesitamos muy poca.

Procesador sin pasta térmica

6. Para aplicar la pasta térmica, echamos una pequeña cantidad de pasta en medio del procesador, y con una pequeña paleta de plástico, o incluso con el dedo, la extendemos por la superficie del procesador. Debe quedar una capa uniforme y fina de pasta. Repito que no hace falta echar demasiada.

Procesador CON la pasta térmica extendida

7. Ya con el procesador cubierto de pasta, y el ventilador limpio, volvemos a colocar todo (asegurándonos de que queda fijo y bien colocado) y cerramos la torre.

8. Ahora ya debería estar arreglado el problema. Podemos consultar de nuevo el sensor en el Aida32 para ver que ha bajado, por ejemplo en mi caso, de llegar a 100 grados, a quedarse en 50 aproximadamente.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s